Tensando a la sociedad
Publicado por 1985ortiz on Marzo 2, 2008
La estrategia del gobierno que nos gastamos está clara: echarle la culpa de todo al PP utilizando la amplia disposición a favorecerles que tienen gran parte de los medios de comunicación españoles. Dejar sólo al principal grupo de la oposición pactando con partidos que no llegan a un quinto de los votos, y olvidándose de un grupo con el respaldo de casi el cuarenta por ciento del electorado. Y así intentar respaldar, con la ayuda de gran parte de los grupos periodísticos favorables a la izquierda la teoría de la radicalización del PP. En cuanto a los simpatizantes y a los pocos medios favorables a la derecha, salvo honrosas excepciones, he de decir lo mismo que digo del amplio espectro mediático pro socialista, tratan de desacreditar al contrario enfrentándose a él en todo lo que diga o haga. Por eso nuestra nación cuenta con el votante medio menos crítico y más autocomplaciente de Europa. Nos hacen mediocres, pero ojo, tenemos los políticos que nos merecemos.
Me avergüenza el silencio mediático al que los grupos empresariales dedicados al periodismo someten a formaciones políticas con un amplio apoyo ciudadano como UPyD y Ciutadans-Ciudadanos, con ideas y caras nuevas, menos propensos a pastelear con los grandes negocios. Es lo que tiene ser honrado en este país. Pero me siento identificado con ellos, por eso me duele que duden de la honradez de dos personas como Mariano Rajoy o Manuel Pizarro, dos hombres hechos a sí mismos, que están en política por vocación, y fuera de ella ganarían mucho más dinero, a diferencia de la mayoría de los militantes de la cúpula socialista, y de la de su propio partido. En el PP y en el PSOE, a diferencia de lo que pasa en UPyD, hay pasteleros, gente que está en política a quienes no le importa el precio a pagar para ganar, entendiéndose con nacionalistas, independentistas, o con el propio demonio, si es necesario. Pero al menos, en el PP han propuesto cuatro o cinco cosas procurando no encorsetarse, de cara a un posible gobierno, en cambio los socialistas han basado su estrategia en desacreditar al contrario, a puñalada mediática límpia. También en esto Rosa Díez y los suyos les han ganado en el campo intelectual, a nuestros infames políticos actuales de izquierda y derecha: una propuesta tras otra, unas ideas definidas y concisas, precisando exactamente qué es lo que quieren, y cómo pretenden llevarlo a cabo si los ciudadanos confían en ellos.
Por esto necesito mojarme: yo voté a Zapatero, no creo que vuelva a hacerlo en el futuro, pero desde luego, no en dos mil ocho. Porque ha resucitado el clima de agitación socio-política más propio de otros tiempos y causa de todos los males nacionales desde hace doscientos años. Si estuviera empadronado en Madrid o una provincia dónde los sondeos den representación parlamentaria a UPyD, votaría a Rosa Díez, pero como estoy en otro lugar, debo decantarme por quién antes pueda poner al tipo de la zeta lejos del timón de mando. Porque aún queda gente honrada y con sentido común en el mundo. Por eso me repugna la puñetera estrategia socialista, la que le decía al periodista aquel el presidente, la tensión de los cojones.